Una Solución al Desempleo

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El tema del desempleo es un caso que abruma a muchas sociedades de diferentes países, llegando ser este en España uno de los temas qué más se vive entre las personas; es por ello que individuos de manera espontánea buscan surgir por sus propios medios, es decir; siendo sus propios jefes.

El autoempleo no es algo sencillo puesto que contemporáneamente el ponerse en la cima o el llegar a resaltar supone un trabajo arduo, se debe saber llegar a las masas, se debe conocer cómo gestionar el dinero y por supuesto todo el tema legal que conlleva. El ámbito de los impuestos suele limitar.

¿Y si te digo que hay una forma de autoempleo que suele ser eficaz para aquellos que inician en el mundo del marketing? Es correcto, si hay una forma y esa es la franquicia, esta forma de negocio es un acuerdo mutuo.

En este acuerdo mutuo existe la persona o empresa (franquiciador o franquiciante) el cual le cede a otra (el franquiciado o franquiciatario) el derecho de manejar su sistema de negocio o su marca a cambio de una contraprestación económica.

Elementos fundamentales de toda franquicia

Existen franquicias de todo tipo, todo lo que se pueda vender, todo lo que se pueda comerciar; se puede convertir en franquicia. Lavandería autoservicio e incluso franquicias educativas, y todas estas tienen los mismos elementos esenciales que determinan la relación contractual entre parte y parte.

El primer elemento sería el franquiciador, que es la persona que provee la marca y decide cedérselos a la otra persona a cambio de dicha remuneración económica, así sólo se encarga de otros temas que se le sean de más importancia.

Luego está el franquiciado la cuál es la persona que pone en marcha su empresa con la asociación del franquiciador, lo que le permite emprender negocio propio cuyo éxito ya está asegurado y ya fue comprobado; reduciendo así el riesgo de quedarse estancado.

Otro lado tenemos la marca el cuál es el estandarte del negocio, es decir; la clave. El franquiciador posee la propiedad de una marca la cual se la cede al franquiciado este último debe utilizarla de manera lógica y bajo instrucciones antes recibidas.

Know how se define como el “saber hacer” es decir el sistema de procesos y normativas propios de la marca, es lo segundo más importante para que la franquicia sea rentable y que tenga un éxito asegurado.

Por último tenemos el contrato, el documento jurídico que todos conocemos. Determina la relación entre ambas partes, las cuales se unen para lograr el éxito de la franquicia bajo un esfuerzo mutuo, este acuerdo refleja la autorización del franquiciador para que el franquiciado utilice dicha marca.

Además de todo esto la obligación de este último siempre es respetar las características distintivas del negocio y aun teniendo su propio negocio; se puede considerar un empleado más.